Toda una vida luchando por alcanzar la felicidad siempre deseada, para conseguir al amor de su vida... Y tras ello, errores, traición, celos, muertes, infidelidad, venganza, caprichos... El no saber tomar buenas decisiones y no aclarar sus sentimientos, llevarán a Elena a tener un corazón caprichoso.



jueves, 21 de abril de 2011

"Corazón caprichoso" Capitulo 22: Primera parte

Por fin, por fin me había quitado algo de encima, y tenía uno de mis tantos problemas solucionados. Carlos me había perdonado, volvíamos a ser amigos y ahí estaba yo, con él, abrazándonos por haber recuperado nuestra amistad. Yo llorando de alegría, me había olvidado de Marcos por un instante, ya pensaría como arreglar las cosas con él, ahora solo me centraba en Carlos.
En ese momento entró Marta y al vernos se puso muy contenta porque supuso que ya lo habíamos arreglado todo y así era.
Los tres nos dimos un tierno abrazo mientras reíamos como niños.
Poco después me dieron el alta. Marta y Carlos me acompañaron a casa, pero Marta se desvió antes para su calle así que llegué al portal con Carlos, decidí llamarle algún día y ya quedaríamos. Antes de subir Carlos se despidió de mí con dos besos en la mejilla. No quería besarme y fastidiar todo por mucho que le costara. Y después me dio un caluroso abrazo.
- Gracias de nuevo y por favor recupérate que no quiero verte así. Adiós Elena nos vemos- dijo antes de marcharse.
- Gracias a ti Carlos, adiós.
Y se alejó andando hacia su casa un poco más feliz por haberlo arreglado todo conmigo. ¿Feliz? Eso era lo que yo pensaba. Lo que no sabía es la ira que aun permanecía en su interior y que manifestaría en un futuro.

Subí a casa, y saludé a Luna, la pobre estaba preocupada y en cuanto me vio entrar por la puerta dio un salto y se subió encima de mí.
- Ay pequeña, ya te echaba de menos- le decía mientras la achuchaba.
Dejé el bolso, le di comida a Luna y me dispuse a preparar la cena. Tenía hambre, no sé si porque aquello de estar en el hospital me dio hambre o porque el haber hecho las paces con Carlos me abrió el apetito. Me alegraba porque ya comía en condiciones y cené más que ninguna otra noche. La verdad que me sorprendí hasta yo, pero era normal, además lo necesitaba.
Mientras recogía la cocina, sonó el teléfono. Era Oscar. ¡Oscar!, vaya, no me había acordado de él hasta ahora con todo el lio que tenía. Seguramente se habría enterado por Marta de mi tarde en el hospital y me llamaba para echarme la bronca por no haberle avisado. Descolgué el teléfono.
- ¡¡ELENAA SMITH!!- me gritó Oscar bastante enfadado.
- Em… esto… Hola Oscar… emm ¿Qué tal??- dije algo entrecortada porque temía su reacción.
- ¿¡Como que qué tal!? ¿¡Tú te has vuelto loca o es que quieres matarme de un susto?!
- Yo… no sé a qué te refieres- mentí pues no sabía que decirle. Me sentía mal, pobre Oscar, debió estar preocupado.
- ¿Qué no sabes a que me refiero? ¡Elena! ¿¡Tú te crees que puedes dejar de cuidarte ni comer ni dormir por esa tontería?!- me decía enfadado de nuevo pero también preocupado.
- Ah es eso- susurré.
- ¡Si! ¡Eso! ¿Cuándo pensabas avisarme?- Silencio- ¿Eh?. No te imaginas la cara que se me ha puesto cuando me lo ha contado Marta.
- Bueno lo siento, es que no me ha dado tiempo a avisarte y después vino Carlos estuve hablando con él y se me olvido todo lo demás- le dije arrepentida.
- Bueno ¿pero y lo de Marcos? ¿Tampoco pensabas contármelo?

Lo que me faltaba, otro que se había enterado. ¿Quedaba alguno más?

- No te enfades Oscar, es que me daba vergüenza. No quería preocuparte y tenía miedo a perderte a ti también si te enfadabas conmigo por lo que hice esa noche. Cometí un gran error, no sé por qué lo hice, pero no te imaginas cuanto me arrepiento. Y ahora por mi culpa, Marcos ni si quiera me habla- terminé de decir mientras comenzaba a llorar y él escuchó mis sollozos.
- Ey… Bueno, tranquilízate pequeña. No pasa nada, no te pongas así anda. Perdona si te he gritado mucho, pero compréndelo es que me has preocupado. Lo de Marcos se va solucionar estoy seguro, si Marta no consigue convencerlo hablaré con él de hombre a hombre. Solo espero que no vuelvas a cometer un error como ese. Que ya te vale Elena.
- Lo sé, me arrepiento muchísimo. Tienes una amiga muy idiota Oscar. Aunque bueno, lo he arreglado con Carlos y ya estoy algo mejor. Siento no haberte avisado. Perdóname, soy una egoísta- le dije triste y cabizbaja con lágrimas aun en mis ojos.
- Bueno, no pasa nada, estas perdonada pero no dramatices que de idiota y egoísta nada ¿vale? Espero verte pronto. Mañana si quieres me paso por tu casa y te veo ¿Qué te parece?- dijo el animado.
- Bueno. Mmm…- dije pensativa- mañana martes. Vale pero pásate por el mediodía sobre la una y media y así comes aquí. Vente con María también que quiero ver como está y como lleva el embarazo y así charlamos todos tranquilamente.
- Muy bien, me parece buena idea. Oye, mejor aun, se me ha ocurrido una cosa- dijo Oscar entusiasmado- Había pensado si quieres, que puedes decirle a David que se venga y así ya le conozco y te doy el visto bueno. Y también avisaré yo a Marta para que venga con Iván. Así estamos los seis juntos. Claro, solo si quieres y te sientes bien- dijo cuidadosamente Oscar.
Era una buenísima idea, no se me había ocurrido. Además tenía pensado quedar con David por la tarde así que perfecto, pero tenía miedo a que Oscar o Marta no le aceptaran o algo por el estilo y decidí decírselo, pues con él tenía confianza.
- No es mala idea, pero Oscar, yo… tengo miedo- decía entrecortadamente.
- Pero, ¿miedo de que pequeña?- preguntó dudoso.
- Pues, veras. Miedo a tu reacción al verle, miedo a que no te caiga bien y no le aceptes y pueda perderte como amigo y…- pero no pude continuar pues Oscar empezó a reírse como un niño pequeño.
- Pero que tontita que estas- decía entre risas- de mi no te libraras tan fácilmente, pase lo que pasé siempre seremos amigos Elena. Además estoy seguro que me caerá bien el tío, así que no digas bobadas anda.
- Vale, está bien - asentí a regañadientes- Pues mejor pasaros a las dos, así me da tiempo a llegar del colegio y a hacer la comida. Os espero aquí, gracias por todo Oscar. Ah y avisa a Marta e Iván por favor.
- Si, si yo me encargo. Mañana nos vemos, descansa y come ¡¿ehh?! Un beso.
- Lo haré. Un beso.
Colgué el teléfono y solté un suspiro. “Demasiadas emociones para un día”- pensé para mi misma.

3 comentarios:

  1. capitulazo nena!!!! me alegro k porfin subas capitulo me encanta jeje me alegro k todo se arregle poco a poco y espero k todo salga bien con la comida ufff espero el siguiente wapa besos tQ y a ver si te veo mas veces :D :D

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  2. bueno, de moemnto bien, peor no me gusta el futuro xD jajajajaja, espero k salga todo bien y bueno, esperando a k subas el siguiente!!!! Un besito guapa, muaks!!!teQ

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  3. Ooh!! Gracias por tu comentarios en mi blog Cris !! :)
    Hacia que no te pasabas y se te echaba de menos!!
    A ver si subís a Vida sin luz, que ahora que he conseguido estar al dia... !! x)
    Ya hay nueva parte en mi historia asique pasate cuando quieras ;)
    Y si puedes ponme tu tuenti en un comentario que lo he perdido de vista :$
    Un momobesazo ! (LL)

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